Piden extremar cuidados en las piletas para evitar enfermedades
diciembre 30, 2011 | En: General
Un día de pileta es el programa preferido de grandes y chicos en vacaciones, pero del Hospital de Pediatría indicaron que para disfrutar del agua sin consecuencias para la salud hay que tener ciertos cuidados.
En esta época del año, al hospital llegan con frecuencia niños con cuadros de otitis, gastroenteritis o infecciones de la piel contraídas por el agua o por la higiene inadecuada para la temporada de altas temperaturas.
Para prevenir estas enfermedades, del área de infectología indicaron que hay que evitar que los chicos estén en aguas estancadas no seguras o contaminadas y hay que realizar una buena higiene después de bañarse en las piletas.
“Lo primero que hay que tener en cuenta cuando vamos a la pileta de natación, es que tenemos agua estancada y la posibilidad de transmitir infecciones es mucho mayor que en el agua de río o arroyo. La pileta actúa como un factor de transmisión de enfermedades por el agua y también es un lugar donde el chico se puede accidentar, puede sufrir una asfixia por inmersión y es un lugar donde hay que proteger del sol”.
Sólo lugares habilitados
El consejo es asistir a las piletas y cursos de agua que se encuentran habilitados para el baño, y si luego de las zambullidas aparecen síntomas como dolor de oídos, fiebre o diarrea, no automedicar y acudir al médico.
De las enfermedades que se pueden contraer en una pileta, la más común es la otitis externa, es una infección dolorosa que puede evitarse si luego del baño en la ducha, se coloca en los oídos alcohol boricado para secar el conducto.
“El agua actúa como un factor transmisor de enterovirus y de las bacterias. Las madres no deben ingresar a los bebés con pañal, pese al cloro la materia fecal igual contamina y puede enfermar tanto al bebé como a todos los que comparten el natatorio”, advirtieron del pediátrico.
En el caso de las piletas en las casas, las mascotas no deben entrar al agua ni compartir el baño con los chicos. “Los perros y gatos tienen bacterias que pueden ingresar por boca y causar diarrea”, se explicó.
La pediculosis y la conjuntivitis son otras afecciones que pueden tomarse de las piletas.
“No se debería ingresar sin revisación médica y la única seguridad de que las piletas tienen el control adecuado de las condiciones físico-químicas y microbiológicas es la habilitación del municipio”, evidenciaron.
Por último, recalcaron sobre el uso del repelente, que debe llevarse todo el día y aplicarlo cada dos horas.
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